Romanticismo

En mis primeros momentos de razonamiento adulto mi visión del romanticismo siempre fue la de una estrella que deja de brillar para unirse a otra, dar el todo, dejarlo todo, ser uno.

Desde pequeño siempre pensé que mis raíces de unirían a las de otro, serían selladas por el musgo y la humedad, que pase vida por encima nuestra, a nuestro al rededor y dentro de ambas unidades ligadas. Fortalecerse juntas, empezar a envejecer y pudrirse unidos. Creía que cuando las mías dejarías de absorber el agua, las ligadas a la mía también lo harían.

Me cuesta desprenderme de la idea “perfecta” de amor, cuando esta de perfecta no tiene nada. No somos caballitos de mar, no contengo la vida que el otro crea y la llevo conmigo, fallecer, marchitar, dejar de ser, de vivir por el otro, no.

No vivo debajo del mar aun que si ahogado. No estoy enterrado pero mis pies tocan el suelo. No me puedo soldar con otro ente, pero estoy soldado a esa misma idea. Ni siquiera cuando toco paso a estar en la misma piel del otro. Mis pies pisan la tierra, mi cabeza es azotada por el aire, quizás por eso mi cabeza siempre piensa en la soldadura de las raíces y en la libertad de los pajaros. Nada cercano a la idea de vivir en el cuerpo de un ser humano. Mi libertad es momentánea, mis ligaduras eternas no existen, pudrimos individualmente, mi corazón dejará de latir a un momento dispar al corazón que deseo.

Anochece en un momento diferente a su ciudad. Cuando yo puedo ver el mar el solo puede ver edificios, cuando yo estoy encerrado en mi cárcel de limitaciones el baila al ritmo del bullicio de una lengua diferente. Mi idioma es el idioma de la prisión. Ese idioma es el mas difícil de aprender. Su piel se eriza cuando la mía parece inerte. Odio, desprecio, rabia, contención, rechazo a esa idea de diferencia.

Sepultura a la libertad, yacimiento al mismo momento. Amor eterno momentáneamente complejo, pero momentáneamente eterno. Ni siquiera las estrellas que yo alcanzo desde aquí son las que el puede ver en su cielo con idioma diferente.

Para que podemos sentir y desear si somos el ser vivo con mas limitaciones jamás habidas?

Muerte al amor irreal.

Yeux

Ces yeux ne sont pas les yeux d’un menteur, ils parlent sur la verite et la beaute, sur la vie et la mort, sur notre amour, ils parlent de perfection.


Seus ollos non son os de un mentiroso, eles falan sobre verdade e beleza, sobre a vida e a morte, sobre noso amor, falan de perfección.

LV

Amor,


Intenté esconder mi enfadado contigo por haberte marchado de mi lado, haberte alejado de mí. Al mismo tiempo no puedo dejar de ver lo demasiado que te echo de menos con ojos de felicidad lejana, viendo todos los sitios en los que hemos estado, oliendo tu ausencia en mis sábanas; en el asiento de mi coche. Tampoco ceso de escuchar el silencio que has dejado al marcharte, evitando la musica que no suena igual cuando tu no estás, cantándole a mi corazón encogido de nostalgia y dolor.

Momentos de soledad y nostalgia extrema en el que lloro y luego se me parte el alma y por alma partida no puedo dejar de llorar.

Sé que puedo no culparte de haberme convencido a mí mismo de que no te ibas a marchar, tampoco me quiero culpar por haber tenido esperanzas de que te ibas a quedar a mi lado. Batalla colosal entre ego, tristeza distancia tú y yo, esperando a que todo amaine y se acabe la lucha que en verdad es sólo conmigo mismo.

Te he intentado escribir mil cartas de amor, y me salen mil declaraciones y mil sentencias. Y con todo este enmarañamiento de ideas borrascosas y poco claras quería dejar plasmadas esas sentencias y declaraciones, y quiero que veas que la mayor parte de ellas significan amor eterno, amor sin remedio, amor de locos.

Si para tenerte tengo que dejarte ir lo hago. Siempre he dicho que prefiero ver a los pájaros alzando vuelo hacia el cielo y no enjaulados y sin vida, aunque eso significa prescindir el uno del otro en mas de lo que yo habría querido, además de soportar la carga de ya ausentarte cuando no hice más que empezar a tenerte hace muy poco, de una manera que jamás había imaginado y de repente vi que ya todo había partido.

Te sentencio por privarme de este tiempo sin ti, por haber marchado cuando todo era perfecto. Te venero por ser quien eres y quererme a miles de quilómetros y millones de sentimientos a flor de piel que queman por dentro,y por saber que da igual como sea, mi amor por ti nunca se va a esfumar para bien o para mal.

Sentencia o veneración?
Amor eterno

Huésped


Querida vieja amiga,


Hacía tiempo que no te pasabas ni a saludar, estuve mucho tiempo sin saber de ti, y aunque me había costado dejar de tenerte conmigo, finalmente logré ser feliz. Ahora las cosas se han torcido y vuelves, como en cada mal momento crucial en mi vida.

Cada vez que un ladrón viene a robar mi felicidad, cuando una roca me aplasta el pecho suavemente; pero sin parar de ejercer presión, cuando mi alma es arrollada por mil camiones. Cuando todo esto se presenta sé que estás a mi lado, o quizás más bien dentro de mí y no me dejas ni un segundo.

Te piensas que por agarrarme el corazón fuertemente con las dos manos, apretándolo para que no se vaya no lo van a dañar, y la verdad, quizás lo dañes tú más que ningún otro ente hizo jamás. Me gustaría que me dieses un respiro y dejases de encerrarlo en tus maliciosas garras.

Se va el verano, empieza el crepúsculo, ya me tuve que despedir del sol, va a ser un invierno duro y frío a tu lado, amiga, no te voy a negar, pero tampoco dejaré que desvalijes todo como acostumbras hacer.

La verdad es que vieja amiga, no ignoraba para nada tu llegada, de hecho podría decir incluso que tras lo vivido juntos eres bienvenida. Pero he de decir que no dejaré que te lleves otra vez todo de mí, no quiero que opaques esta vez todo lo bueno que tengo conmigo, sé que tengo que dejarme sentir, pero no tengo que matar al alma con miedo.

Te pido misericordia, no me silencies, no me mates, no me pongas todo negro, deja al menos algo gris para poder buscar la luz, una salida. Te pido por favor que dejes alguna parte de mí con visión.

Ten piedad.

Att: Tu huésped

Tormenta de verano

Todo dió inicio con una tarde de sol de tormenta en la que el calor era húmedo e irresistible. Y el mar apetecía tanto como una tarde de manta y peli en un día de invierno.

Decidimos ir a la playa situando nuestros dos cuerpos semidesnudos encima de una roca confortablemente afilada, que no conseguía incomodarnos por nuestra mutua compañía, tuvimos una gran charla sobre la filosofía educativa y la psicología de vida. La conversación dió lugar a un momento de amor ardiente, piel sobre piel, corazones en las manos, nunca tanta intimidad nadie tuvo en un lugar tan expuesto y abierto como nuestro edén personal, la lujuria dió fin en el océano, pero el amor no ha cesado a día de hoy.

Volviendo de nuestro paraíso los ángeles comenzaron a llorar por nuestra partida de ese espacio natural insuperable. Tanto lloraron que inundaron las calles, las gotas de lluvia te calaban, éramos esponjas absorbiendo toda tristeza ajena por nuestra marcha.

Nos dormimos abrazados sin haberlo querido, escuchando los lamentos de los ángeles al caer. Me pregunto realmente si era tristeza por nosotros o un castigo divino por el revelar de nuestra condición y el destape de nuestros corazones? No lo sé, pero hizo que fuese inolvidable.

Al despertar la mañana siguiente el sol resplandeció tras la tormenta como si estuviese feliz por volvernos a encontrar, ya no había tristeza que absorber, pecados que pagar, ni condiciones de las que preocuparse, solo un día nuevo, soleado y mil promesas y vidas que vivir a su lado.

Gracias A.

Peonza


Todo comenzó con un buenas noches virtual, siguió con unas luces apagadas, dos camas unidas que contenían un solo cuerpo. Los minutos pasaban increíblemente lentos, y yo ya no sabía qué daba mas vueltas, si mi cabeza o mi cuerpo a lo largo de las dos desamparadas camas.

Cargado de mil pensamientos que solo el más grande puede confesar si negativos o positivos.

Ni mil pastillas me habrían hecho dormir, ni mil palabras con ánimo de apaciguar las mareas vivas que tenía por ideas me harían descansar.

Era la noche más corta del año y se hizo la noche más larga, bella, y maldita de la historia.

Luna llena

Esa noche que decidió irse a dormir a su lugar sentí un vacío tan grande que se equiparaba al universo. Esa luz que nunca se iba no la voy a tener durante unas horas, y esas horas se disfrazan en años burlones. Me servirá de preparación para la próxima eternidad sin él? No lo creo, la cosa es que he pasado de estar acostumbrado a la soledad negra y profunda a acostumbrarme a su olor y su presencia, y aunque estuviese acostumbrado a la soledad, esta no se siente igual, esta soledad fugaz se me hace insoportable en un lugar que no me pertenece y en que solo tengo recuerdos a su lado.

La luz de todos mis otras personas es totalmente diferente, y no moriré igual de cómodo solo con esas luces, es como ahogarse en el gran Atlántico revuelto viendo las luces de un puerto lejano que no alcanzas, que está por llegar pero te asfixias antes, no moriré igual sin su luz a mi lado.


La luz volverá mañana pero cuánto tengo que esperar hasta que llegue la próxima puesta de sol y su luz me vuelva a iluminar? Parece que nunca llega, la luna está llena, mi cama vacía, y mi corazón no quiere echar más en falta.
Esta noche de luna llena solo me conduce a una locura vacía y de soledad inmensa.

Incluso os seus malos feitos me enchen de ledicia.

Hortensia

Delicada, pálida, infravalorada, ligada a una mala reputación.

Represento la muerte dicen, a caso hay algo más real que la idea de morir?
Me hallo en todas partes pero nadie se para a verme.
Puedo ser de mil colores, y tú nunca decidirás por mí, pueden formarme miles de pequeñas flores pero tú nunca pondrás el número. Cuando me quieren utilizar quitándome la vitalidad me marchito aprisa.
Estoy en todos lados pero nadie me puede tener, y si me poseen, nunca podrán decidir de qué tonalidad será mi presencia.

Podré estar en todos lados, podré simbolizar el paso a la otra vida
Tu indiferencia no quita mi vanidad. Mi belleza no queda eclipsada por el qué dirán ajeno.

Belleza inigualable, delicadeza equiparable a la sensibilidad humana, tantas flores me forman como pensamientos en mi contra puedes hallar.

Blue Hydrangea

Catalina

Me moría de envidia, me moria por como la luz de la luna que se colaba por los agujeros de entre la persiana a medio cerrar acariciaba su piel de una forma tan suave y se deslizaba por el con tanto cariño que nunca nadie jamas podría hacerlo, porque ni yo, ansiado por su amor podía viajar por su piel de esa manera.

Envidio a la luna por tratar de una manera tan delicada y grácil a algo tan querido por mi, por iluminar todo lo que no se ve a la luz de Lorenzo.

Después de ver su cuerpo deslizándose por la luz de semejante astro, Catalina nos acaricio a los dos, fue testigo de nuestro amor, de todas nuestras caricias y nos abrazo mientras dormíamos bajo sus tenues y cálidos brazos hasta que llego su despedida con el sol.

Gracias luna, gracias noche, gracias estrellas por hacerme ver en la oscuridad todo lo oculto por la luz.

Punta Montalvo


Una rama nacida donde todos germinan. Alza su crecimiento hasta el cielo azul, su troco hace unos zig zags como se indecisión y errores vitales se tratase, sus diversas ramas son como decisiones que al tomarlas parecían eternas pero en un momento llegaron a una calle sin salida, su tronco, retorcido como una serpiente va buscando una salida que casi nadie a día de hoy ya ve, sigue y sigue tomando decisiones erróneas.


Un día su tronco decide alzar su crecimiento directo al cielo azul, a donde nadie quiere mirar pero todo el mundo es consciente, al que todos le deben su germinación pero nadie quiere hacerse cargo de su verdad absoluta, su origen, su naturaleza.
El tronco tiene claro ahora su camino, su trazo dejo de zigzaguear, esta seguro.